Hierba Santa Restaurante | 10 COSAS QUE NO SABÍAS DEL MEZCAL
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10 COSAS QUE NO SABÍAS DEL MEZCAL

El mezcal está viviendo su momento. Primero fue menos preciado pero ahora nadie lo duda, este destilado es el rey de los licores mexicanos justo como lo fuera el tequila en su momento.

Cada vez en más mesas se brinda con mezcal, se acompañan las comidas con él y en las reuniones siempre hay presente, por lo menos, una botella de esta bebida. Para que en estas épocas no te apantalle, o por el contrario para que tú lo hagas, te presentamos 10 datos curiosos acerca de este noble líquido:

¿Mezcal y mezcalina?

Muchas personas piensan que el mezcal está relacionado de alguna manera con la mezcalina. No, únicamente comparten similitud en el nombre pero no son derivado uno del otro. El mezcal se produce del agave (el buen mezcal es 100% agave) mientras que la mezcalina se obtiene del peyote.

100% artesanal

Cuando se trata de un mezcal artesanal, el proceso de producción es casi todo manual. Eso incluye el embotellado con jarra, etiquetado botella por botella a mano y empacado personal.

Supersticiones mezcaleras

Hay varias supersticiones alrededor de la preparación del mezcal. La primera es que no se debe poner a cocer en luna llena porque queda “disparejo”. La segunda dice que ninguna mujer embarazada debe estar en un palenque cuando se está cociendo el maguey porque no sale bueno y la tercera es que, dicen, cuando uno se toma el primer mezcal hay que echar un chorrito a la tierra porque gracias a ella obtenemos la bebida.

Los ‘beatniks’ y el mezcal

En los sesenta, los escritores ‘beatnik’ Jack Kerouac y William Burroughs vivieron durante un periodo en México, siguiendo los pasos de Malcolm Lowry, escritor de Bajo el Volcán, que relata una complicada historia que tiene lugar en Oaxaca y Cuernavaca e involucra mucho mezcal. Se dice que en la infamosa muerte de la mujer de Burroughs –en un edificio en la colonia Roma- a la que éste disparó jugando a la William Tell,  la manzana fue sustituida por una botella de mezcal.

Agaves salvajes

Sólo hay dos agaves que pueden cultivarse de forma regular: el agave espadín y el madrecuixe. Todos los demás agaves son silvestres, esto es, nacen  y se reproducen de forma natural y su producción no puede  controlarse. Actualmente se han tratado de “domesticar” algunas especies, como el Tobalá -que se encuentra en peligro de extinción- pero aún no se ha tenido éxito. Por esta razón, los mezcales de agave silvestre son un producto lujoso, escaso y que debe tomarse con responsabilidad.

Sabiduría popular, marca registrada

La frase “para todo mal, mezcal” ya está registrada a nombre de la empresa Del Maguey LTD., a pesar de ser un dicho popular.

No causa “cruda”

El mezcal es un producto completamente orgánico. El agave es resistente a climas extremos por lo que no necesita fertilizantes, y una vez producido, no requiere conservadores o sustancias sintéticas. Por eso el mezcal artesanal 100% agave, si no se mezcla o combina con otras bebidas no produce cruda. Así, el mejor ‘chaser’ del mezcal es el agua, natural o mineral.

¿Cuánto se produce?

Actualmente se calcula que se producen en el país entre 8 y 9 millones de litros de mezcal al año y únicamente medio millón de litros se encuentra certificado por el COMERCAM, Consejo Mexicano Regulador de la Calidad del Mezcal. La cifra total es un estimado dado que el mezcal, a pesar de su popularización reciente, continúa siendo una bebida tradicional manufacturada de forma local por el Maestro Mezcalero, o “Mezcalillero”, de cada pueblo con los agaves disponibles en la región.

El maguey construye

El maguey fue bautizado por los españoles como “el árbol maravilla”, pues los indígenas lo usaban como bebida, alimento, medicina, para obtener fibras y para la construcción. En el mundo existen 200 especies de agave y tan sólo en México se encuentra más de la mitad de ellas.

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