Hierba Santa Restaurante | Detrás de cada platillo. Parte I.
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Detrás de cada platillo. Parte I.

  “Estrés es hacer algo que no quieres,  pasión es hacer algo durante 20 horas sin ningún problema”  – Gabriel Kurezyn. 

Si alguna vez has visitado nuestro restaurante, habrás notado que nuestros alimentos son excepcionales desde su presentación hasta su sabor; todo esto es gracias a las personas que están tras bambalinas, en la cocina, donde sucede toda la verdadera acción de un restaurante.

En Hierba Santa honramos y respetamos las tradiciones la historia de Oaxaca y nuestra gente, pues pensamos que gracias a nuestro pasado llegamos a ser versiones mejoradas de nosotros mismos.

Una de las piezas principales de nuestra cocina es Gabriel, nuestro chef, desde su llegada se convirtió en parte fundamental de Hierba Santa, pues gracias a su pasión y entrega a la cocina, nuestros platillos tienen un sabor especial, todo esto gracias a su historia:

Gabriel empezó en la cocina desde muy joven, dentro del seminario en donde estudiaba se fue familiarizando poco a poco con ella; cuando finalmente a los 15 años, al salir del seminario se dio cuenta que había nacido para ello, así que se armó de valor y le confesó a su padre, a lo que él le respondió un concreto y acertado “¡busca un trabajo y empieza!”

Su segunda parada dentro del mundo de la cocina, fue ser él lava losa de un restaurante, donde comenzó quitando la suciedad de los platos, observando y aprendiendo,  hasta que poco a poco se coló en la preparación de los platillos, demostrando que su lugar era la cocina. Posteriormente ingresó a la universidad, dónde con esfuerzo y dedicación consiguió una beca, la cual no iba a desperdiciar, parte de sus deberes de la beca era administrar el almacén donde conoció a detalle el manejo de los ingredientes, la materia prima.

El primer estilo de cocina en el que trabajó, fue la oriental debido a su especial agrado por el orden y disciplina de la misma, el proverbio chino  “llega un momento en el que la disciplina supera al talento” lo inspiró a pedir a uno de sus profesores instruirlo más profundamente en la cocina oriental, y en especial su filosofía. Gracias a eso, él desarrolló su propio estilo en la cocina, dónde logra reunir lo que aprendió de la filosofía oriental… “Buen manejo de materia prima = mayor calidad” procurando siempre que cada uno de los ingredientes necesarios para cualquier platillo, sea siempre perfecto e ideañ, pues solo así se puede garantizar la apariencia y sabor de los alimentos.

Para él, México tiene la mejor materia prima, pues tiene un sinfín de especias, frutas, verduras, chiles, técnicas, e influencia de culturas, su amor y admiración por la cocina típica de nuestro país, sumado a su experiencia y talento es como se le abrieron las puertas de Hierba Santa, en donde la comida Oaxaqueña se vive y se respira.

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